-¿Yo? Estoy de maravilla
-No, así no.
-¿Ah, no?
-Mucho más. Al menos tres metros sobre el cielo.
Todos esos sueños que un día tuve, y poco a poco se fueron rompiendo. A todas esas personas con las que perdí tardes y noches riendo, o llorando. A todas esas esperanzas rotas y a todos esos proyectos olvidados.